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Cómo negociar el salario

Has investigado sobre el puesto y la empresa, has impresionado al empleador con tu currículum matador, y has hecho una entrevista personal digna de ser grabada y mostrada en cursos de aprendizaje.

Felicitaciones…, pero no creas que todo ha terminado. Lo que viene a continuación es la negociación salarial. Y es una parte crucial de tu entrevista laboral —aunque generalmente la más rechazada por los postulantes y en la que se comete mayor cantidad de equivocaciones—.

Los malentendidos y errores propagados gracias a artículos de dudoso origen y escaso profesionalismo y por compañeros laborales o conocidos pueden hacer que los candidatos pierdan el rumbo, y terminen perdiendo oportunidades laborales o ganando mucho menos de lo que deberían.

Un salario inicial es sólo para principiantes
Algunos de los mitos de la negociación salarial han sido creados por empleadores con la esperanza de que los candidatos acepten sus mezquinas ofertas. Uno de estos mitos es la idea de que un salario inicial no es más que una inconveniencia temporal.

En realidad, si bien es cierto que todas las remuneraciones son revisadas cada año, la mayor parte de los aumentos y los incentivos son calculados usando un porcentaje de tu paga actual.

En otras palabras, si comienzas con un salario bajo, cada aumento subsecuente y cada bonificación que consigas va a ser proporcionalmente bajo. Es por esto que es importante pelear por un buen salario desde el primer momento.

Los empleadores ven con malos ojos la negociación salarial
No permitas que mitos de la negociación salarial como éste te impidan pedir una remuneración que se corresponda con tus aptitudes. Con frecuencia, los aspirantes dudan en contraofertar por temor a que el empleador decida pasar al siguiente candidato.

Sin embargo, esta clase de negociación es una parte integral del proceso de contratación, y los empleadores están siempre preparados para discutir la paga. De hecho, a menudo se sentirán más cómodos contratando a un profesional que conoce el valor de su trabajo. Incluso cuando el salario resulte no negociable, nunca puede ser malo preguntar al respecto —a menos que esta información quede completamente explicitada durante la entrevista—.

Pedir menos mejora tus chances
Los candidatos a un puesto a menudo creen que la mejor forma de asegurarse el empleo es pedir el salario más bajo posible. Éste es uno de los mitos de la negociación salarial más difundidos y es una de las razones por la cual muchos trabajadores experimentados se encuentran atascados en posiciones de principiantes.

Es importante, desde luego, no excederte cuando haces la contraoferta, o podrías correr el riesgo de pedir algo poco realista o inalcanzable para el empleador. No obstante, debes tener en mente que vender barato tu valor profesional te hace lucir inseguro/a acerca de tus cualidades y, en consecuencia, menos valioso/a como candidato. Finalmente, estarías socavando tus probabilidades de quedarte con ese preciado puesto.

Los mitos expuestos a continuación podrían hacer que pierdas muchos billetes...

La promesa verbal es igual a un contrato
Muchos aspirantes creen que alcanzar un acuerdo verbal significa que el contrato está hecho. Esta clase de mitos de la negociación salarial son particularmente peligrosos, dado que dan cuenta de la característica del candidato de tomar las decisiones importantes de la vida sobre falsas suposiciones.

No abandones tu trabajo actual, no reniegues nuevas ofertas, y no te muevas hasta haber firmado sobre la línea de puntos. Si bien los contratos verbales están aceptados en algunas partes del mundo, son prácticamente imposibles de probar sin testigos creíbles —y esto es algo verdaderamente difícil de encontrar en entrevistas realizadas en ámbitos privados—. Es por esto que, en la negociación salarial, es vital conseguir que todas las promesas se hagan por escrito.

Todo es negociable
Uno de los mitos de la negociación salarial más populares y esparcidos en blogs profesionales y revistas de empleo es precisamente éste: todo es negociable. De hecho, existen tres tipos de oferta laboral: de nivel de entrada, intermedia, y de nivel ejecutivo.

Las posiciones de nivel de entrada generalmente tienen una remuneración establecida. Puedes regatear sobre días de vacaciones no pagados, pero todo lo demás va a permanecer igual. Los salarios intermedios son más flexibles, aunque los entrevistadores suelen trabajar dentro de un rango previamente establecido.

Por último, la negociación salarial es una obligación a la hora de entrevistarte para una posición ejecutiva. Efectivamente, esto demuestra que tú valoras tus cualidades, y las empresas suelen estar deseosas de pagar justamente a un líder de confianza.

Termina con los mitos si quieres más dinero
Ahora que hemos derribado alguno de los mitos de la negociación salarial más populares, deberá hacerse más sencillo para ti obtener la remuneración que deseas.

Recuerda que tu paga no es determinada únicamente por el empleador. Incluso si tus expectativas salariales son ligeramente más elevadas de las que la empresa está dispuesta a pagar, ten en cuenta que siempre puede haber una excepción si el entrevistador siente que está ante el candidato adecuado para el puesto.

Asimismo, los managers de contratación suelen disponer de un amplio rango salarial para jugar. El lugar que decidas ocupar dentro de ese rango depende enteramente de cuán bien sepas venderte.

Por ENPLENITUD.COM


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